La marquesina de bus del alto de San Isidro parece propia de un país tercermundista · Las barbacoas, que ya no pueden utilizarse, presentan un deterioro absoluto · Los kioscos de prensa, diseñados en “especial” para Zamora, son feos y poco prácticos, y los que están sin utilizar dan verdadera pena · Los dispensarios de bolsas para perros deberían retirarse ·
Marquesinas para esperar autobuses urbanos, kioscos, barbacoas, soportes publicitarios, dispensarios de bolsas para excrementos de canes y aparcamientos para bicicletas completan la segunda entrega de este estudio de equipamientos públicos en la ciudad de Zamora, que iniciamos en la anterior edición tratando del exceso de bancos en las distintas plazas y calles de nuestra ciudad. El análisis tiene por objeto la reflexión que las autoridades municipales deben hacer respecto a esas pequeñas cosas que dignifican o afean el aspecto de cualquier ciudad. En este estudio definitivo, el estado del equipamiento público municipal no sale muy bien parado. En estas dos páginas se halla la crítica de nuestro objetivo colaborador.
Para comenzar este nuevo recorrido, ahí tenemos una marquesina, por llamarla de alguna forma, para que esperen el autobús los ciudadanos del barrio de San Isidro; Sí, está en Zamora, no crean que la foto la he tomado en algún país tercermundista, aunque lo parezca. Que esta cochambre protege de la lluvia no hay duda, pero que resulta de lo más indigno, tampoco. Sobre todo, cuando se trata de un servicio público de primera necesidad para un barrio bastante alejado del centro, en pleno siglo XXI.
Kioscos
En otra de las fotos podemos ver uno de los varios quioscos cerrados que hay repartidos por las calles, simplemente porque no se utilizan. Sucio, con pintadas y con las marquesinas dobladas y rotas, lo único que hace es estorbar y dar mala imagen en este caso a la calle Candelaria Ruiz del Árbol. Sobre el diseño del quiosco, realizado en “especial” para Zamora, la verdad es que me parece bastante feo y poco práctico, pero si además se abandonan y no se les da una manita de pintura el resultado es de auténtica pena, pasando a engrosar la colección de muebles inútiles que tenemos repartidos por la ciudad.
Barbacoas
Otro aparatoso equipamiento que ya no deberíamos tener. Se trata de una de las barbacoas del bosque de Valorio, aunque también las hay en el parque de los Tres Árboles. Sucia, medio destrozada y con el entorno lleno de cenizas impidiendo que crezca el verde natural de la pradera. Recordemos que está prohibido hacer fuego en los bosques y en el campo. Por lo tanto, mantenerlas, solo pueden servir para confundir al personal y que algún descuidado prepare fuego en ellas y podamos tener cualquier día una desgracia. Soportes publicitarios Hace unos pocos meses nos llenaron la ciudad de estos soportes para publicidad, colocándolos en el centro de plazas y en medio de jardines como si de esculturas se tratase. Para el permiso de colocación (gratuito creo) nos lo vendieron como que servían también para recoger pilas de diferentes tipos para su reciclado, lo que en un principio podría estar hasta bien. Pero el resultado a día de hoy es que tienen las entradas rotas porque son muy endebles, algunos están repletos ya de pilas como el de la foto, en la Plaza de Sagasta, sin que nadie haya pasado nunca a retirarlas. Además de estar ocupando lugares privilegiados y algunas veces hasta estorbando. Hay que tener en cuenta que el propietario sí que cobrará por colocar publicidad en sus vitrinas, incluso hasta al Ayuntamiento, claro. ¿Para que sirve este otro soporte indicador que aparece en la foto realizado en madera? Pues para nada tal y como está, aunque debería indicarnos en un esquema las zonas de que consta el parque de los Tres Árboles o algo parecido, a cuyo lugar pertenece desde que se hizo la Recuperación de los márgenes del río. Cuántos elementos urbanos van deteriorándose sin apenas ningún mantenimiento hasta que llega el día de su retirada, precisamente por estropearse ante tanta dejadez. ¡Con lo que cuestan todas estas cosas! Luego, a pedir más dineros para volvernos a llenar de objetos las calles, plazas y parques (¡ojo! que en breve le vuelve a tocar a Valorio, ya veremos lo que hacen).
Bolsas para perros
Otro de los equipamientos que ha costado lo suyo (son de acero inoxidable) y que sólo han dado servicio la primera vez que le colocaron las bolsas de plástico, o sea para unos meses. Ahí está, doblado, medio roto, sin servir ya para nada, esperando que lo retiren y a otra cosa que aquí no pasa nada. Como los propietarios de los canes no saquen su bolsita, que además es lo mejor, los perros nos dejarán sus excrementos en plena calle.
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